Los cines
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La primera proyección de imágenes en movimiento (con un Kinetógrafo Werner) en la ciudad, se produjo el 3 de Septiembre de 1896 en un barracón.
A pesar de los problemas técnicos sufridos, que afectaban en ocasiones la calidad del espectáculo, la proyección de imágenes animadas se populariza con rapidez durante sus primeros días en la capital malagueña. El 11 de septiembre, el precio de las sesiones ya se había reducido de 1 peseta a 50 céntimos. Y, desde luego, esta reducción supuso que la asistencia a las proyecciones aumentara de manera considerable.
La proyección de imágenes en movimiento arraiga en muy poco tiempo y de manera definitiva en las vidas de quienes se convierten en sus espectadores. Primero en locales concebidos para otro tipo de espectáculos o en los barracones de feria y luego en las salas de exhibición estables, quienes asisten a las sesiones de proyección cinematográficas amplían el ámbito de su percepción más allá del entorno inmediato. Y, de hecho, muy pronto el nuevo medio se convierte en un elemento clave para la creación de un imaginario específico de la contemporaneidad. Una muestra de su impacto es la rapidez con la que se extiende la actividad desde el momento en que se llevan a cabo las primeras exhibiciones de imágenes en movimiento.
Proliferaron las aperturas de nuevos locales: Pascualini (1906), Moderno (1908), Victoria (1913), Goya (1923), España y Plus Ultra (1927), etc. anunciando así la incorporación de la ciudad a una cultura que pronto habría de ser masiva. En 1930 se incorporó el cine sonoro en el cine Petit Palais, además durante la República tres nuevas salas fueron inauguradas: Rialto, Echegaray y Málaga Cinema.
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Añadir comentario 25 de July de 2006

















